Es Carnavá que va aquí, coño…

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Es Carnavá que va aquí, coño…

Capitulo II

FIDEL-BULLA-FERRERAS y Carnavá eran grandes amigos, y tenían vinculas familiares. Pero eran adversarios en el aspecto político. Fidel de los coludos y Carnavá  de los bolos. Precisamente esta adversidad fue que dio origen a la trama contra Carnavá  que le costó la vida a Fidel Bulla.

En el año 1896 se había anunciado un baile de mangulina  y carabiné en el poblado de Las Clavellinas en casa de Ruperto Rivas-Manolao-  Fidel Bulla fue elegido como bastonero. El día de la fiesta Fidel se levantó bien temprano con ánimo festivo, preparo su caballo y comenzó a dar vuelta por Barbacoa.

Con algunos tragos en la cabeza se dirigió a casa de su amigo Carnavá para invitarle al baile. Pero    respondió que no tiene suficiente dinero para ir a esa fiesta, y le contesta Fidel que no se preocupara que el dinero entre él y Carnavá  no es  problema, “además yo soy bastonero”.

Carnavá desanimado le dice que tampoco tiene montura. Cuando de inmediato le responde Fidel Bulla, que tampoco eso no es problema, que ahí está el caballo de su padre. Refiriéndose al caballo del general José Margarita Ferreras Rivas-Viejo El Mocho-

Carnavá era un hombre de armas, valeroso y con una astucia sobrenatural. Sus enemigos políticos, los coludos, se vieron obligados a urdir una trama para matarlo, pero él los había evadidos huyendo a los cerros de Las Cortaderas y Guayabal.

A Carnavá aceptó la invitación de Fidel, se preparó de su rifle y su amigo Fidel su revólver  y se fueron al baile. Durante cabalgaban hacia Las Clavellinas Carnavá  se puso a cantar.

Si acaso me ven a Manolao

Dígale que yo lo quiero ver

Le mande un mando con su mujer

Pero a él no lo he podido ver.

Por alla por Guayacanal

Tengo una hembra

Y de noche la voy a ver

Aunque me muera.

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Llegaron al baile cantando y bebiendo, amarraron sus animales. Saludaron a los presentes y comenzaron a disfrutar de la fiesta, que amenizaba el músico típico Dionisio Rivas Cuevas, a cuyo grupo perteneció Vicente,  diestro ejecutante del balsié.

Todos agarraron sus parejas, y bailaron; hasta que empezó el carabiné, inicio la función para el bastonero. Fidel no tardo en seleccionar las parejas. Carnavá no tardo en pedir un servicio de chivo guisado  con plátanos (servicio que pagaba el invitado). Fidel al ver la comida de su amigo de inmediato tira la mano y agarra un pedazo de carne grande, y la reacción de Carnavá no se hizo esperar, y se produjo una pequeña discusión que rompió toda la armonía que habían disfrutado todo el día.

Luego del pequeña discusión  Carnavá le pide a su amigo Fidel que ordenara tocar un carabiné de “Le Palite”, el cual era su preferido. A Fidel no le gustó la idea y como bastonero rechazo el pedido de su amigo. Carnavá tratando de apaciguar los ánimos, que se habían alterado durante la comida le dijo:

_Mi hermano, deje que me toquen esa pieza. Pero Fidel Bulla no entendía razones.

_No, digo yo que no.-Contesto terminantemente.

_Ay, Fidel ¡ Nosotros somos como hermanos y vinimos juntos desde Barbacoa, dame el gusto de bailar ese carabiné, usted ha complacido hasta sus enemigos, y yo soy su amigo?

Fidel repite:

_Dije no, y es no.

A lo que  Carnavá respondió que, si no es complacido se retira de la fiesta; así que se dirigió a Manolao para que le buscara su rifle, que había dejado cuando llego a la fiesta. Fidel se había quedado con su revólver en el cinto.

Apenas Manola hace entrega a Carnavá del rifle, Fidel Bulla abrió fuego, a una distancia en que aparentemente era imposible fallar. Carnavá se tiró  al suelo y desde allí contesto la agresión con mejor suerte, lo hirió encima de la ingle.

El pleito de dos amigos que llegaron junto a la fiesta, término desbandando al resto de los invitados, quienes corrieron despavoridos. Carnavá se montó en su caballo y salió disparando del lugar, y gritaba a todo pulmón:

_Es Carnavá que va aquí, coño. Hombre sin miedo! Es Evangelista coño!…Llego a Barbacoa y justo pasó por la frente  de la gallera de general Juan Segundo Méndez, local que era utilizado todos los sábados para jugar barajas, no se paró y se fue directo a casa del general José Margarita Ferreras, y frente al bohío, que estaba ubicado en la falta del Cerro Abajo, le grito sin desmontarse de su caballo:

_Mocho! Mocho! Viejo Mocho…

Desde la vivienda se escucha una pregunta:

_Quién es?

_Es Carnavá, levántate y vaya a recoger a su hijo Fidel a Las Clavellinas, allá lo dejé tumbao….Luego de dar el mensaje, se retiró y llego a la gallera donde se jugaba cartas, se integró al grupo pero sin dejar su rifle. Momentos después se veía a mucha gente de Barbacoa dirigiéndose a Las Clavellinas a recoger los despojo de Fidel Bulla, a quien encontraron gravemente herido. Algunos de los que pasaban frente a la gallera, ni siquiera se atrevían a mirar el lugar donde se encontraba Lucas Evangelista Sena.

El herido fue llevado a su casa por sus familiares, trataron de salvarle la vida con los pocos recursos existentes en la época. Muriendo a los ocho días quejándose de una picazón y rigidez en todo el cuerpo. Hecho que recrudeció la vieja amistad entre el padre de Fidel Bulla, el general José Margarita Ferreras-Viejo El Mocho- y el general Lucas Evangelista Sena Carnavá.

Carnavá se dio cuenta lo tanto que insistía Fidel Bulla, que fuera a la fiesta era una trampa de sus enemigos políticos.

 

Del libro Carnavá: Mito o Realidad? Del doctor y escritor Rafael Leónidas Herasme Acosta

 

 

 

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isabel
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